viernes, 10 de julio de 2020

Mascarillas y distancia Social

La nariz era de medio pie de longitud, con la forma de un pico, rellena de perfume con sólo dos agujeros, uno en cada lado, próximos a los orificios nasales, pero que bastaban para respirar, cargando con el aire que uno inhalaba, la impresión de las drogas contenidas en el extremo del pico. Bajo el abrigo vestimos botas hechas de cuero marroquí (cuero de cabra), pantalones de piel fina que están amarrados desde el frente a dichas botas y una blusa de piel fina y manga corta, cuyo extremo inferior se introduce en los pantalones. El sombrero y los guantes también están hechos de la misma piel... con lentes sobre los ojos.

¿Saben por qué fueron creadas las icónicas máscaras de los médicos de la peste negra?

Elaboradas de cuero de cabra y con un pico similar al de las aves, surgieron para defender a los portadores de la pestilencia. Nostradamus fue uno de estos personajes.

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Las máscaras de pico son una de las más populares en el famoso Carnaval de Venecia. Foto EDH / AFP


ABR 05, 2020- 14:20
Inmersos en el drama generado por la pandemia por coronavirus, portales académicos, blogs y medios de comunicación recuerdan algunas de las epidemias más mortíferas en la historia de la humanidad. Una de las más destructivas fue la peste bubónica o peste negra, que diezmó a la población mundial en varias ocasiones.
Una de las primeras fue conocida como la plaga de Justiniano, la cual afectó al imperio romano de oriente, incluyendo Europa, Asia y África entre los años 541 y 543 d C. Durante esta pandemia, se cree que la población mundial perdió entre 25 y 50 millones de personas.
Luego, reapareció en el siglo XIV y atacó a Euroasia, siendo la época más dramática la comprendida entre 1347 y 1353, y es considerada una de las más mortíferas de la historia. Un tercer brote se originó en China e India, en el siglo XIX, entre los años 1855 y 1918.
Pero fue en el siglo XVII y XVIII que surgieron los temidos médicos de la peste, personajes elegidos por los poblados infestados para hacerse cargo de proteger a ricos y pobres de la mortal enfermedad. Muchos de estos ni siquiera eran profesionales de la salud, algunos eran médicos venidos a menos o estudiantes haciéndose camino en la profesión.
Fueron estos los que inmortalizaron la famosa máscara de pico, que hoy es muy popular en carnavales como el de Venecia, donde precisamente se inmortalizaron estos personajes. “Aunque parezca mentira, su origen no tiene nada que ver con la bufa del carnaval, sino todo lo contrario; y es que apareció con la enfermedad de la peste”, explica el doctor Pedro Gargantilla, profesor de Historia de la Medicina de la Universidad Europea de Madrid, en una nota publicada por el sitio efesalud.com.
Uno de los dibujos que nos ilustra cómo era el atuendo de estos temidos médicos es el que se encuentra en la Biblioteca Digital Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), cuyos contenidos fueron liberados en estos momentos de cuarentena para que las audiencias inviertan parte de su tiempo investigando el tema de su predilección.
El dibujo en acuarela procedente de la Biblioteca Wellcome de Londres “describe el traje que usaban los médicos que asistían a pacientes con peste en el siglo XVII. El traje fue descrito por Jean Jacques Manget (1652-1742) en su Traité de la peste (“Tratado sobre la peste”), publicado en Ginebra en 1721. El traje estaba realizado en cuero marroquí, debajo se usaba una camisa, pantalones y botas, todo de cuero y uno sobre el otro. La larga nariz tipo pico tenía sustancias aromáticas y los ojos estaban cubiertos con vidrio”. Entre las hierbas aromáticas que utilizaban en la máscara figuraban el ámbar gris, hojas de menta, estoraque, mirra, láudano, pétalos de rosa, alcanfor y clavo de olor. El pico, de medio pie de longitud, también le ayudaba a que los enfermos mantuvieran su distancia.
El portal de la nationalgeographic.es retomó el tema recientemente y detalla que el diseño de este peculiar vestuario se le atribuye a Charles de Lorme, un médico francés que ejerció en varias regiones de Europa durante el siglo XVII y atendió a muchos miembros de la realeza.
Hay que añadir que los médicos también portaban un bastón para tocar y defenderse de los contagiados con la peste, incluso lo utilizaron como herramienta de penitencia, pues se creía que los enfermos sufrían la peste por sus pecados. Estos sujetos utilizaban brebajes y antídotos creados por ellos para contrarrestar los síntomas de la enfermedad, también se hacían cargo de elaborar los testamentos y realizar las autopsias.
Debido a su labor, eran personas que permanecían recluidos en cuarentenas obligadas, teniendo que renunciar a sus familias y a la socialización. Por ello, se les retribuía con incentivos monetarios.

Retrato original de Michel de Nôtre-Dame realizado por su hijo César. Foto EDH / Wikipedia
NOSTRADAMUS FUE UNO DE ELLOS
El famoso profeta de la historia mundial también fue un destacado médico y astrónomo.
Tenía solo 22 años cuando inventó unos polvos preventivos contra la peste, en el siglo XIV. Fue uno de los profesionales que se enfocó mucho en combatir la enfermedad, lucha que lo llevó a ciudades como Toulouse y Carcasona, según nota en el sitio ancient-origins.es.
“Nostradamus descartó éstas y otras insensateces y atacó la peste con limpieza, aire fresco y hierbas medicinales. El joven doctor logró curaciones que fueron calificadas de milagrosas gracias a su revolucionario tratamiento”, se detalla en el artículo.

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